Si alguna vez has imaginado una boda de ensueño, puedo decirte amiga que nada es imposible. Solo hay que saber combinar los mejores ingredientes para que el resultado final sea algo mágico.

De esto bien sabe Lidia, wedding planner y gran profesional del mundo wedding que fue la responsable de crear esta maravilla de aires boho y marroquíes que aquí te enseño, para inspirarte a ti y a todos los que pudimos participar en algo tan maravilloso y que se encargaron de capturar con toda la magia The Visual Partners.

¿Quieres conocer la receta para tener una boda así y que sea inolvidable? Venga, vale, yo te enseño los ingredientes y tu simplemente disfruta.

Una de mis pasiones, aficiones, placeres y un largo etc, son las bodas. No conozco un evento más completo donde se aglutinen diseño, gastronomía, música, moda, fotografía, y un conjunto de sensaciones a flor de piel que hagan que los asistentes sean partícipes no solo de una gran celebración, sino de una historia de amor única, como lo es cada pareja, y que por su proximidad a estos, ya sea por amistad o lazos familiares, les haga vivir un momento irrepetible. Es por ello que cuando me tocó ser la protagonista de tal maravilla,...

Lo confieso, me hizo una tremendísima ilusión que la mamá de Alejandro me pidiera ayuda con la comunión del pequeño de la familia. Me moría de ganas de tener la oportunidad de poder montar un candy bar porque me enamoraba de cada foto que veía en internet, pero no se acercaba ningún acontecimiento a la vista que me diera la ocasión de llevarlo a cabo, así que puedo decir que lo disfruté al máximo.   Y que no es oro todo lo que reluce porque en fotos todo queda muy bonito, pero...

Está claro que las comuniones ya no son lo que eran. Cada vez se le da más importancia a los complementos, los regalos y a la fiesta. Y es que si algo es llamativo e inolvidable para los pequeños de la casa es una buena fiesta y sobretodo la ilusión.

Con pequeñas cosas se puede conseguir que ese día sea aún más especial

¿quieres saber cómo? 😉

Me encantaría invitaros a todos a tomar un té con galletas a mi pequeño rincón, mientras charlamos de la vida y del amor, pero como me temo que es un poco difícil he pensado… «Si Mahoma no va a la montaña, pues que la montaña vaya a Mahoma». Así que aquí os abro las puertas a mi pequeño rincón, donde dejo volar el tiempo y la imaginación y donde las horas pasan sin pensar hasta que escucho de fondo «¡a cenaaaaaaaar!